Bienvenidos a este rincón (o volvemos a él)
Hace unos años, allá por 2009, empecé a escribir sobre ilustración editorial en un blog que, la verdad, terminó cubierto de polvo digital. Eran textos algo toscos, pero sinceros: hablaba de la diferencia entre dibujar e ilustrar, de esa cadena invisible que une al escritor, al editor, al diseñador y al ilustrador, del oficio entendido como algo más que hacer “dibujos lindos”. Intentaba desmontar algunas de las ideas que todos dábamos por sentadas en el mundo de los libros ilustrados.
Una de aquellas ideas que solté casi de pasada: “dibujar no es ilustrar e ilustrar no es dibujar”, terminó teniendo vida propia. Con los años me encontré con que colegas de mi país y otras partes del mundo la mencionaban en charlas, la usaban en sus clases e incluso la citaban en tesis universitarias sobre ilustración y diseño editorial. Me hace gracia (y me honra) ver cómo una frase nacida en un blog casi olvidado sigue dando vueltas y ayudando a otros a ponerle nombre a algo que muchos sentimos en el oficio.
Con el tiempo, la vida, los encargos y las redes sociales se fueron comiendo aquel espacio. Los artículos quedaron ahí, pero nunca dejaron de darme vueltas en la cabeza. Muchos siguen siendo válidos ( o más válidos que nunca ) y otros merecen una segunda lectura y expansión con la perspectiva que dan los años.
Por eso decidí traerlos de vuelta.
Qué vas a encontrar (y qué no)
Este rincón será, sobre todo, una revisión tranquila y actualizada de aquellos textos escritos desde 2009 en adelante. Los republicaré, a veces con notas nuevas, correcciones o reflexiones hechas desde el Oscar actual y con canas. No es nostalgia pura: es una forma de ordenar ideas que todavía me parecen útiles y compartirlas con quien quiera asomarse a la trastienda del oficio.
Acá no vas a encontrar tutoriales rápidos ni tips para viralizar tu portfolio. Aunque puede que de tanto en tanto comente sobre mi proceso personal de trabajo a modo de clase o deje caer algún consejo para principiantes y aspirantes a ilustrador, éste rincón no va de eso principalmente. Vas a encontrar preguntas e ideas que pueden sonar incómodas, análisis sobre por qué una ilustración funciona (o no) dentro de un libro, reflexiones sobre el rol del ilustrador en la narrativa, sobre la retórica de la imagen, algo de historia y, de vez en cuando, alguna mirada crítica al sector.
El mundo ya no es el mismo que el del 2009, y tampoco lo son los desafíos que hoy enfrenta el oficio del ilustrador y el sector editorial. La irrupción masiva de la llamada “inteligencia artificial” está cambiando muchas cosas de manera brutal y rápida. También miraré de frente a este nuevo paisaje. No para demonizar la tecnología ni para ignorarla, sino para analizar qué significa ser ilustrador ( y humano ) en un mundo donde la imagen ya no es escasa, sino abundante… y desechable. Porque, al final, el oficio siempre ha sido sobre significado, no solo sobre producción.
Y eso, por ahora, ninguna máquina lo ha aprendido a hacer.
Por qué no hay imágenes (y por qué sí hay un Ex Libris)
La mayoría de mis artículos no llevarán imágenes propias de forma deliberada. Quiero que el foco esté en las ideas, no en el espectáculo visual. En un mundo saturado de imágenes rápidas ( y encima generadas por IA), prefiero obligar a la imaginación (o a la memoria) a trabajar: que cada lector visualice lo que lee a su manera.
Y cada uno de mis pequeños ensayos teóricos irá numerado con un Ex Libris personal (Ex Libris 01, 02…), mencionando de pasada a “Sen imago”, el antiguo blog en el que comencé a escribir originalmente. Es mi marca discreta de posesión y origen, como los antiguos grabados en los libros. Un guiño a la tradición editorial y una forma de recordar que estas reflexiones son mías, nacidas de años de oficio, y que las presto (no las regalo) para quien quiera leerlas.
Simple y sin adornos. Como debe ser.
Mi objetivo al final:
No escribo para tener siempre la razón. Escribo para pensar el oficio que tanto me apasiona. De manera que mi objetivo es hacer que también otros piensen conmigo.
Si coincidís conmigo, genial: he logrado mi objetivo y compartimos una mirada y algo se mueve en la cabeza.
Si no coincidís y querés discutir o rebatir, también he logrado mi objetivo: igual estamos pensando en lo que realmente importa.
Y si pasás de largo y te da lo mismo… bueno, en ese caso no he logrado mi objetivo, pero el que pierde no soy yo, es el oficio, que se queda sin esa conversación que siempre necesita.
Al final, lo importante es que sigamos hablando de ilustración, los libros, el mundo editorial, pensando y repensando lo que tanto amamos.
Sigo siendo el mismo: ilustrador de literatura infantil, juvenil y adulta, cover artist… y un soñador, un mago y cazador de dragones… en fin, un profesional freelance, pero con más arrugas y bastante menos paciencia para los clichés.
Si te interesa entender qué pasa cuando una imagen tiene que dialogar con un texto, si te cansa el ruido de las redes y preferís leer algo que invite a pensar, quedate.
Esto no es un cuento de hadas.
Son los entresijos de la ilustración.
Bienvenido.
(O bienvenido de nuevo).
Oscar Senonez / www.OscarSenonez.com
English version: OscarSenonezillustration.substack.com
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